Mostrando entradas con la etiqueta 京都- Kioto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 京都- Kioto. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de agosto de 2010

10/08/2010 – Kyoto templos

¿Madrugar? A nadie le gusta madrugar sin necesidad, y menos estando de vacaciones. Vale que a muchos les gusta aprovechar el tiempo, pero hoy nos lo tomamos con calma. No es que el tour empiece tarde tampoco, pero como hoy recorreremos Kyoto con autobús, pues vamos con más calma en la salida. Hoy haremos pocos kilómetros.

La novedad del día para mi es la guía, Yuriko. No creo haber repetido guía en Kyoto entre mis anteriores visitas: Megumi, Keiko, Yuriko, ¿Quién será la siguiente? Incluso la guía que tenía el grupo de Kenpo Kai el día pasado en que vine a verles era también diferente…

Esta resulta ser una de esas rutas muy trilladas, aunque aún no entiendo el motivo, pero se empeñan en organizarla todos los años en un orden raro que al final el chofer siempre cambia. Y este año no es diferente. Parece ser que el resto del año el planteamiento es válido, pero llegado agosto, con la cantidad ingente de visitantes que tiene la ciudad, mantener la ruta sin cambios sería un suicidio de nuestro tiempo. Así por tanto, apenas hemos subido al autobús y Yuriko ya me pide permiso para el cambio. Por mí, por supuesto, no hay problemas. De hecho, como decía es con el cambio la ruta que suelo hacer.

El templo dorado con su bonsái de 600 años, la balconada sin clavos con su reto de amor, y el templo del torii gigante que guarda un rincón ajardinado también muy chulo. Para terminar finalmente dando un paseo por Gion a la pesca de alguna geisha. El plan es sencillo, pero el día no está por la labor.

De japon2010De japon2010

El kinkakuji parece más bonito que nunca. Debe ser la luz, porque no ha cambiado nada más. El jardín como siempre, soberbio. Una advertencia… compramos a la vuelta. La calle que da acceso al templo Kiyomizu es mortal para los bolsillos, pero primero hagamos la ruta oficial, ya habrá tiempo de gastarse los cuartos. Y efectivamente, la balconada, las piedras ciegas como el amor, y los chorritos de agua para pedir salud, dinero o amor (no os paséis pidiendo a ver si van a funcionar en vuestra contra). A la salida hago alguna recomendación a quienes vienen conmigo, yo ya me he dejado la pasta antes por aquí y tengo mis preferencias (me falta pedir comisión). Al final, el autobús se llena de bolsas.

Antes de seguir se impone comer algo. Hoy toca Okoomiyaki y Yakisoba. Por supuesto al estilo de Kyoto. Que aquí cada cual los hace a su manera. Los que no vinieron conmigo a Shinjuku el día pasado se sorprenden al probar estos platos menos conocidos de la gastronomía japonesa. Todo un triunfo que nos deja el estomago lleno.

De japon2010

Arrancamos la segunda parte con el jardín del templo Heihan Jingu (por Dios que malo soy para los nombres). Pero la tarde empieza a cerrarse y caen las primeras gotas que vaticinan lo peor, va a llover si o si. Así que nos damos cierta prisa en el paseo, y terminamos parándonos a cubierto en mitad del recorrido. El jardín muy chulo, pero la lluvia un rato cabrona. Cuando parece escampar un poco, volvemos al autobús con diligencia. La última fase se supone que es recorrer Gion y dejar a la gente en Pontocho. Sin autobús cada cual carga sus cosas para después volver al hotel, quizás lo peor del tema. Lo digo porque vuelve a llover, y cargados pues no es plan.

El paseo no nos lo quita nadie, pero algunos se separan del grupo rendidos por las inclemencias atmosféricas. Los demás tenemos algo de suerte, y entre chaparrón y chaparrón, vemos salir a una geisha para coger un Taxi. No puedo describir la cara de los que vieron al grupo hacer fotos como posesos al callejón sin saber lo que allí había.

Para unos cuantos el día no ha terminado. La idea de probar la carne de Kobe lleva rondando a varios desde antes de llegar a Japón y hemos decidido que hoy será el día. Pese a la lluvia. Así que secuestramos un rato del tiempo de Yuriko para que nos acompañe a hacer la reserva y mira tú por dónde nos topamos en la puerta con el dueño del “garito”.

Como aún es pronto, nos dividimos y organizamos el reencuentro para más tarde. Yo procuro buscar la tienda de kimonos a tan buen precio que siempre visito. Eso sí que era un garito, pero el grupo que me sigue se queda con un palmo de narices cuando descubrimos que ahora es otra cosa. Es lo que pasa tras dos años sin venir, que cambian los negocios como si nada. Una pena para ellos.

Qué decir de la carne de Kobe… No está mal.

Está bien, algo más ya cuento leñe… Diré también que es demasiado cara para lo que realmente es. O sea, el espectáculo del cocinero es muy guay. Y por una vez este tipo de servicios hay que conocerlos. Pero la carne en sí misma, pues no es nada del otro mundo. Claro que esto lo dice alguien acostumbrado al txuletón de un kilo, a la brasa, con su propio punto, por menos de 30 euros con todos los entrantes que hagan falta. Si en vez de eso te ponen 100 gramitos a la plancha y un tipo dorando el ajo laminado como si fuesen patatas chip, pues no es lo mismo. Definitivamente no, no lo recomiendo.

Eso sí, es verdad que la carne se deshacía sola. Pero del mismo modo le faltaba personalidad al sabor, y eso pese al coñac que le rociaron encima. Si es que no saben lo que es la sal gorda leñe…

miércoles, 11 de agosto de 2010

05/08/2010 – Kenpo Kai

Hoy si, hoy tendré tiempo de escribir mis crónicas, al menos en Word, ya veremos cuando las cuelgo en la red. Hoy me toca ir y volver a Osaka para reunir a la segunda parte de viajeros del grupo de Kenpo Kai que habrá llegado por la mañana. Pero antes que eso, y como ya no podía faltar, me cambio de habitación. Vuelvo a la quinta planta, 508… Ni en los chistes son tan retorcidos.

Lo bueno de no ir en la excursión es que he podido dormir más. Y como nadie me ha llamado ni mandado ningún mensaje de madrugada, pues resulta que he dormido como un lirón. Ha sido fantástico. En fin, primera parada Kyoto. Pero mientras tanto, más de tres horas de tren bala para escribir todo lo que se me ocurra. Como no voy a ver videos, he bajado la luminosidad de la pantalla al mínimo y la primera batería me aguanta todo el viaje. De hecho, me marca que aún aguantará una o puede que incluso dos horas... ¿6 en total? ¡No me lo puedo creer! Por supuesto que me he traído música, pero es el iPod, lo que realmente deja al portátil con lo mínimo. Mola. Y aún tendré otra batería entera por si acaso. Esto quiere decir que si fuese escritor, podría hacerme todo el viaje de avión sin problemas… buff, demasiada literatura para mi.

De japon2010

Cuando llego a Kyoto, llamo a Akira. Debido a que el grupo tendrá contacto directo con la organización de Kenpo Kai de Japón (algo serio y gordo), se ha desplazado hasta aquí en un intento por publicitar a su empresa en la organización de esta parte del viaje. En fin, el dinero es el dinero, y más en estos días de crisis. Así que yo me aprovecho, y sabiendo donde andan termino por ser invitado a comer… No van a ser los únicos que saquen tajada de todo esto, digo yo.

El encuentro me sirve para saludar a Juan Mari, el sensei que viene desde Oiartzun, y con quien estuve hace un mes. Un tio fenomenal, aunque aún le conozco poco. De paso, repasamos la lista de habitaciones para el chibitour (que vendremos el domingo) y descubro una errata, un fallo, Akira se ha despistado con una cancelación, pero como estamos in-situ, pues arreglado. Resulta que el hotel lo tenía bien hacía unas horas, hasta que el buen hombre les había convencido del equívoco. En fin…errare humanum est.

Con todos los papeles en regla, una parte del grupo de camino a un entrenamiento, y otros de siesta, aprovechamos para localizar mi hotel en Hokkaido para los últimos días. Una recomendación especial del colega Akira, que ha visitado y que yo probaré. Además de cómo llegar, me dice donde alquilar una bicicleta. Si es que este tio es un crack.

En fin, al tema, que yo he recorrido 500 kilometros para ir a recoger a una pareja en el aeropuerto internacional de Kansai, así que me pongo de nuevo en ruta descubriendo un tren directo que no conocía (supongo que poco a poco, uno va descubriendo cosas). Como el dichoso tren express no tiene bandejas, me he decidido por mirar el paisaje, viendo Osaka desde el oeste en vez de mi ruta habitual rodeándolo por el este. Cuando por fin estoy en el aeropuerto, la espera me desespera. Para no variar mi suerte, este avión también llega demorado… casi 40 minutos, más inmigración, más la aduana…

La camiseta verde del Coyote que me compré el año pasado en Takeshita Dori sirve de referencia a Carlos y Monica para encontrarme. Infalible. Pero llegan tan tarde que no me da tiempo de acompañarles hasta su hotel y coger el tren bala de vuelta a Tokio, así que lo arreglo invocando un poder superior… Akira, quien ya se tenía por “fuera de servicio” hasta mañana, pobre.

En fin, vuelta al Shinkansen, y a seguir escribiendo esta crónica de varios días del tirón. A ver si cuando llegue ceno algo, porque mañana toca el zafarrancho de combate a las 6am. Toca Fuji y parque acuático Yunessun, así que más me vale estar despejado. Megumi no se meterá y será el día con más gente de este año… ¡Banzai!

Pero mientras llego a Tokio, cambiaré la batería (pese a que aún le quede carga) y me pondré un capitulito de Fringe (gracias Cristian por esa recomendación en la Euskal te veo el 29).

lunes, 10 de mayo de 2010

02/04/2007 – ¡¡Feliz cumpleaños en Japón!!

Amanezco en la soledad del hotel, el día de mi vigésimo noveno cumpleaños. Ha y que ver lo que son las cosas… Habiendo nacido a las 15h, si tenemos en cuenta las 7 de diferencia horaria, por muy poco no tendría que haberlo celebrado al día siguiente. En fin, el plan del día es reunirme con las chicas en la estación, e ir a ver Kobe, donde Yuka nos hará de guía. Bien hasta ahí.

Desayunado y dispuesto, un mensaje al móvil me previene de que las chicas llegarán “un poco” más tarde. Pero nada me prepara para la imagen de sus caras cuando por fin nos reunimos. Y es que apenas habían dormido un pelín, y más parecían sonámbulas que personas. Empezamos bien… Menos mal que yo he dormido como un tronco, y no me pierdo. Un mapa, el pase del tren, y muchas ganas para ir tirando. Las chicas aprovechan cualquier escusa para dormitar, está claro que se han integrado a la perfección con las mejores tradiciones locales.

De japon2007De japon2007De japon2007De japon2007

Por fin en Kobe, la cosa se anima un poco. Es evidente que un viaje mecido por el tren es fulminante para cualquiera con cierta somnolencia (incluso sin ella) pero una vez en marcha, el paseo, la novedad del sitio, y cualquier comentario, revitalizan al más dormido. Y así pasamos la mañana. De un lado para otro, viendo uno de los primeros puertos que se abrió al exterior. Además de por su carne de vaca mimada para conseguir una altísima calidad, Kobe es una importante ciudad portuaria, con mucho transito extranjero y una importante comunidad plurinacional.

De japon2007De japon2007

Para comer, decidimos probar suerte en el barrio chino. Como en las películas americanas, el área está perfectamente delimitada con sus típicas puertas y ornamentos. Primero un paseo por sus callejuelas, y finalmente tentamos al destino en uno de los garitos (nada que ver con el super restaurante en el que estuve en Yokohama en 2006).

De japon2007De japon2007De japon2007De japon2007

Nos despedimos de Yuka, a quien ya no veremos hasta Tokio, dándola tiempo a ver a más amigos y familia. Nosotros, damos otro paseo por la zona de la estación e incluso tomamos a modo de merienda un heladito Häagen-Dazs (si, allí también tienen, y con sabores que aquí no hay). Jasone es la aventurera en eso de probar, mientras que yo opto por comparar, y me pillo mi “pinta habitual”… 500ml de vainilla con nueces de macadamia… que para frustración propia, resulta no saber igual, no tiene la misma intensidad. ¡Me han engañado! Eso no se hace el día del cumpleaños propio. Ya no puede darse uno un vicio en condiciones.

De vuelta en Kyoto, dejo que Jasone se muera en el hotel, y me lanzo a la calle para ver las flores del sakura con otra luz. En estas fechas tan especiales, el jardín del palacio imperial abre sus puertas por la noche. Los arboles son iluminados tenuemente para la ocasión, dando colores anaranjados aquí y allá. Además, organizan exhibiciones de música tradicional, y ponen algunos puestos con productos y dulces típicos en el patio principal. La verdad es que lo disfruté mucho, lástima que la cámara en modo nocturno fuera una mierda. Tanto que al ver las fotos en el portátil, decidí comprarme la que tengo actualmente… Tendré que volver para hacer mejores fotos, otra semana santa.

De japon2007De japon2007De japon2007De japon2007

Durante el paseo, mientras me hacía una de mis habituales auto-fotos, un japonés se me acercó para ofrecerse, y me sacó una foto con mi cámara. Por un momento creí que estaba haciendo algo mal, y es que no nos dijimos nada, el buen hombre no tendría ni idea de inglés, y no se le ocurrió hablar en japonés tampoco… Superado el susto inicial, compartimos un rato el paseo y nuestra pasión sacando fotos, indicándonos el uno al otro, sitios en que la luz se mostraba caprichosa. Sin duda, los jardineros le ponen empeño al poner las luces.

De japon2007De japon2007De japon2007De japon2007

Antes de salir, mientras picaba algo, escuchando la música del recial, me llamaron mis padres desde España para felicitarme el día. Aunque podría parecer sólo, no lo sentí en ningún momento, y fue genial.

jueves, 25 de marzo de 2010

01/04/2007 – Día de mujeres…

Supongo que era algo que se veía venir. Estoy en Japón con Jasone, Yuka, y Tomoko (la amiga), así que mi inferioridad numérica, acompañada de que las tiendas de aquí no son "iguales", me lleva al siguiente día…

Primero de todo, nuevamente en el tren, empezamos visitando Tenshi No Sato, vamos a la sede central de una empresa centrada única y exclusivamente en hacer muñecas de alto nivel. Y no sólo a hacerlas, sino que permiten que diseñes tu mismo tus composiciones, además de organizar eventos con ellas, tener un jardín para que te saques fotos, y lógicamente, venderte todo tipo de complementos para montarte tu propia casa de muñecas. Y no hablo de muñequitas, sino de piezas de cierto tamaño y peso, perfectamente articuladas a semejanza de los humanos… las SuperDolphies. Ahora, Jasone no me necesita para hacerla el recado como me tocó en 2006, sino que puede hacerlo ella misma, y a arrastrado a Yuka para hacer ¡¡un pedido personalizado!!

Superado lo puntilloso del pedido (vamos, les faltó diseñar las huellas digitales que tendrán las muñecas), y visitadas las instalaciones (incluida una foto furtiva a la intercepta en pleno apogeo, y en contra de las normas del lugar), nos volvemos a Kyoto, donde hemos quedado con Tomoko para comer.

El plan de la tarde también es "pintoresco", pues hemos previsto visitar una tienda tradicional de Kimonos, en la idea (que de un golpe en forma de presupuesto se le quitará de la cabeza) de que Jasone se quiere comprar uno. Hay que ver la mañana que tiene esta gente para recomendar telas, o construir un boceto con cuatro alfileres de cómo quedaría el traje final. En esto Tomoko es la experta, nativa del lugar, y yo sólo observo divertido como todas están ajetreadas buscando imposibles.

Comprarse un Kimono es una cosa muy seria. Es verdad que hay otras prendas más casuales y de precios más al alcance de cualquiera, pero este no es el caso. La costumbre es regalarlo al cumplir la mayoría de edad, con la aportación de parte de la familia (abuelos, tías, etc). Y guardarlo para siempre, en recuerdo de esa juventud. Hay demanda en el mercado de segunda mano, pero el género es escaso. Incluso existe un código en lo relativo a colores, estampados y demás, por el que se puede llegar a saber, si la chica que lo lleva busca o tiene novio… En el caso de los hombres, ni se gastan tanta pasta (entre dos a seis mil euros los de las chicas), ni les quedan tan bien…

En fin, que tras la sesión, volvemos a ser invitados a cenar "en casa". Invitación que lógicamente no desaprovechamos, aumentando otra vez el número de mujeres a mí alrededor. Y es que resulta que el padre de Tomoko está resfriado, y por respeto a los invitados, cena a parte. Así que ya podéis imaginaros, por segunda noche, el castellano se mezcla con algo de inglés y cierto grado de japonés, en una cena deliciosa.

La noche termina de forma singular, cuando yo me vuelvo al hotel ¡¡sólo!! Yuka ha convencido a Jasone para que se quede con ellas de charla nocturna. En fin, supongo que ahora sí, los hombres somos mayoría en mi grupo…

De japon2007De japon2007De japon2007De japon2007

miércoles, 24 de marzo de 2010

31/03/2007 – Conociendo a la familia

Amanece en Kyoto y he dormido del tirón un montón de horas. Después del infierno del doble día de ayer, estoy fresco y dispuesto para lo que sea. Para empezar bien la mañana, Jasone y yo nos metemos un desayuno de campeonato (viva el buffet libre del hotel), mientras me comenta que ella ha pululado insomne por los alrededores durante la noche (pobrecilla).

De japon2007De japon2007
Hoy hemos quedado con Yuka en Ôtsu, una ciudad colindante por el noreste, importante en su momento, por ser el paso estratégico de un importante rio, en el camino hacia Tokio. Allí viven sus padres, y allí ha pasado la noche. Pero antes de vérnoslas con los trenes, nos damos un paseo por el templo que hay junto al hotel, y sacamos nuestras primeras fotos a los cerezos que están floreciendo. Digo yo que algún día terminaran la obra en el templo y podre ver el pabellón principal, mientras tanto, la fuente-dragon y la entrada se llevan una buena ronda de fotos.

De japon2007De japon2007
Tras combinar un par de trenes locales, llegamos a la estación en la que hemos quedado con Yuka y su padre, pero no hemos calculado bien el tiempo, y pese a ser trenes lentos, llegamos con bastante antelación, así que nos damos una vuelta por los alrededores. La primera impresión de esta zona, es que es un pueblito sin interés, con algunas tiendas viejas (pocas) síntoma de que la actividad principal está en Kyoto. Pero entre calles, Jasone ha descubierto un tesoro. Una tienda sacada de los 80’s con todo tipo de coleccionables de manga y anime… Tremendo. Si la abuela que regenta el local conociese ebay se forraría.

De japon2007De japon2007
Reunidos con Yuka y su padre, nos invitan a comer en un “bareto” de la zona. La verdad es que me recordó mucho a las tabernas de pueblo, con una barra larga a un lado, y mesas al otro. Con la diferencia de que en vez de sillas, las mesas estaban en un alto, y te nos sentamos en el falso suelo. La siguiente parada es reunirnos con la madre y el hermano. Un paseo, unas fotos, y visita al puente que simboliza esa primigenia conexión entre ambas orillas (a día de hoy, hay más puentes, y lógicamente ningún señor feudal se cobra el peaje).

De japon2007De japon2007
Despedidos de la familia de Yuka, nos da tiempo a visitar un par de tiendas (es el precio que me toca pagar por viajar con mujeres), y recorrer parte de la orilla del gran lago que domina la zona. Superadas las tiendas de calzado, y los ropajes para los perritos, en el lago nos encontramos con una parejita de instituto (con sus uniformes… jajaja), y un barco-casino del Mississippi…

De japon2007De japon2007De japon2007De japon2007
La tarde se va acabando, pero aún tenemos una sorpresa “a la japonesa”. Yuka se vuelve con nosotros a Kyoto, porque dormirá en casa de una amiga que además nos ha invitado a cenar a todos. Ciertamente, el día de hoy no se está pareciendo a ningún otro de 2006. Ni grandes grupos, ni visitas netamente turísticas, ni españoles por doquier, comiendo en sitios “normales” y cenando “en casa”. Ya sabía yo que iba a ser un acierto apuntarme a este viaje. Domô arigatô.

De japon2007De japon2007

viernes, 15 de mayo de 2009

22/08/06 - Descanso

¿Quién quiere agobiarse estando de vacaciones? Nosotros no, desde luego, así que nos tomamos la mañana de descanso. Sin prisas. Por lo que se puede decir que el día comienza comiendo. Dado el día tranquilo, decido darme un homenaje y hacer mi comida más cara de todo el viaje, poco más de 2.500 yenes. ¿Quién dice que Japón es caro?

De japon2006

Ya por la tarde, nuevamente el trío de intrépidos nos dirigimos esta vez a Gion, para pasear y comprar, regalos esta vez. Lo que nos va faltando para rematar las obligaciones con la familia o algún amigo, según casos. Yo por mi parte, venía buscando algo que regalar en casa, y al final arrastré al resto en el gasto.

La verdad es que mucha gente se está gastando casi tanto dinero en compras como en el viaje (algunos incluso más). Yo he decidido limitar mis compras, y sobre todo mis regalos, que estoy aquí de vacaciones, no para fundir lo que me queda de la hucha. Luego además habrá que pasar la aduana y enfrentarse a la báscula del aeropuerto.

De japon2006De japon2006

Como alternativa a ambas cosas terminaré por enviar dos bultos por correo ordinario, el primero con algunas compras y algo que ropa que ya no usaré, y el segundo con las cajas de los juegos deshechas para que abulten poco, y de paso quizás pueda salvar la Aduana al volver.

La verdad es que además del sobrepeso, nos tiene en vilo el tema del equipaje de mano. Tras la captura de los terroristas en Inglaterra que pretendían atentar contra Estados Unidos, no sabemos si las medidas que para aquellos se apliquen, se tendrán en cuenta a nuestra vuelta o no. Si habrá cambios en el equipaje de la bodega, etc. Veremos que nos cuentan los que vuelven antes.

domingo, 10 de mayo de 2009

20/08/06 - Separación

Hoy es el último día con el grupo. Cada cual volverá en tren bala por su cuenta a Tokio, según el horario que decidan, y un par de días más tarde volverán a España. Yo me quedo con Antonio, Dani, Aless e hija mayor (Duna) una semana extra, por lo que hoy tenemos libre, con la única obligación de cambiar de hotel.

De japon2006

En Kyoto ya hemos visitado el templo dorado, así que hoy me junto con el grupito ya habitual antes de que se marchen para ver el templo plateado (que a diferencia del otro, sólo es de madera, por le llaman así por ser el segundo en importancia, y porque la idea antes de comenzar la guerra era forrarlo de plata). Ciertamente, vuelve a ser una casa de te, mucho menos impresionante al estar la madera visible y deteriorada. Sin embargo, todo lo que pierde el sitio por lo viejo del templo, lo gana por los jardines que lo rodean. Una vez más, la coordinación de limpieza, mimo y sentido del gusto, para mantener árboles y plantas, en consonancia junto a canales de agua, estanques y peces, nos deja boquiabiertos. Creo que es de los mejores jardines que tiene la ciudad.

De japon2006

A medio día, de vuelta sólo, me cambio de hotel y como algo. A pesar de lo que esperaba, Antonio no aparece. Supongo que lo contará él, pero a mi me preocupó por la parte del traslado, el que se marchase sin decir cuando volvería. En fin, junto con el resto de quienes nos quedamos me acerco nuevamente a Arashiyama para comprar un encargo para una amiga. La verdad, era algo que ni conocía ni mucho menos me esperaba, algún japonés se está forrando a hacer muñecas articuladas superchulas y vendiéndolas ropita, y ahí estaba yo, en plena tienda-templo de las SuperDolphies comprando una, y viendo como varias mujeres intercambiaban sensaciones con sus “niñas” al lado. Vamos, por ese precio me compro un montón de juegos, pero que le vamos a hacer, un encargo es un encargo.

De japon2006De japon2006De japon2006

De vuelta en el centro, tras dejar a la “niña” en el hotel me pasé la otra mitad de la tarde en el Sofmap que había junto al hotel anterior por si Antonio me llamaba al móvil; vamos que sufrí mucho decidiendo que juegos hentai comprar, algo que estaba retrasando pero que era inevitable. También aproveché para preguntar por tercera vez por una batería para mi portátil. En Akihabara, en esas poco más de dos horas que estuve, no fui capaz de encontrarla. Aquí me dicen que tienen que encargarlo a la central y que tardarán 2 semanas, tiempo del que ya no dispongo.

Para mi el día termina cenando Teriyaki, cuando por fin aparece Antonio, pero como digo él contará su día en su blog.

jueves, 26 de marzo de 2009

18/08/06 – Ninjas y Nara

Hablando del Japón más veterano, tres nombres resuenan en la cabeza de cualquiera: Geishas, Samuráis, y Ninjas. Ayer pudimos ver una pequeña presentación de las primeras, incluso alguna corriendo para escapar de la cámara entre calles mientras íbamos o veníamos del teatrillo donde nos “culturizaron”. De los segundos vamos viendo cosas de castillo en castillo, incluso en algún templo que pudieran haber construido como señores del lugar. Y por fin hoy vamos a rematar el tema de los ninjas.

La verdad es que el sitio que han escogido los creadores del parque temático sobre los Ninjas está un tanto apartado, como lo estaban entonces los pueblos donde estos maestros se entrenaban y vivían. Es difícil de llegar en tren, y largo por carretera, no quiero ni imaginarme como sería llegar allí en los tiempos del Japón medieval.

Por fin en el sitio, lo primero es una pequeña introducción al mundillo y varios comentarios que procuran eliminar esa fama de asesinos que todo el mundo tiene. Nuestra oradora es una ancha japonesa, pero contamos con Keiko (la guía que se nos ha unido para la zona de Kyoto) para que nos haga las veces de intérprete (menos mal).

De japon2006De japon2006

Cuando ya estamos concienciados de que la mayor parte del tiempo se ocupaban de sus asuntos, que normalmente sus señores los reclamaban para labores de mensajeros o espionaje, la japonesita nos presenta la casa típica de un ninja. Tan típica como que la trasladaron tal cual hace 40 años desde la zona donde se asentaba para poder enseñarla. Zonas desde las que mirar sin ser descubierto, compartimentos donde dejar papeles importantes o armas, pasadizos e incluso un par de demostraciones de cómo moverse por ellos. Aquí, nuestra risueña amiga es donde nos “mató”, va a ser que no estaba tan gorda… menudo felino; queda claro que con entrenamiento las apariencias pierden valor.

Tras un par de pasillos subterráneos a modo de exposición de armas, útiles, ropajes, etc, terminamos la visita con una exhibición. Trepan, cortan, lanzan, pelean… la verdad es que los tres tíos que participaron se lo tienen currado. Incluso nos enteramos de la principal diferencia entre las espadas de un Samurai y un Ninja, de forma y uso, vamos el por qué (que no voy a contar).

De japon2006De japon2006

Después de comer nos toca visitar Nara, la primera capital que tubo Japón como país unificado (aunque sólo fuese por unos pocos años antes de trasladarse a Kyoto y después definitivamente a Edo-Tokio). Allí visitamos el mayor edificio de madera que existe en el mundo, el pabellón principal del templo donde se cobija a un Buda de 25 metros de alto, 4 más que el de Kamakura (ambos sentados). Es un sitio famoso por la cantidad de ciervos que habitan el parque que rodea el templo, y también por que en uno de los pilares del templo hay un hueco que se corresponde con el tamaño de uno de los orificios de la nariz del Buda. Se dice que quien sea capaz de cruzar ese “hueco” será capaz de afrontar todas las dificultades que le presente la vida. Ese día, creo que fui el único que lo pasó (además de decenas de niños, pero no son comparables a mi tamaño). Se formó un corrillo para verme pasar y luego de salir unos sonoros aplausos… tengo que conseguir el video :D

De japon2006De japon2006

Como vamos bien de tiempo, ya regresando a Kyoto hacemos parada en Fushimi Inari. Parada poco acertada para algunos, dado que al atardecer los mosquitos dieron cuenta de nuestra visita. Yo tuve suerte y puede ver parte de las escalinatas de 800 Toriis (aunque le llaman el camino de los 1.000 Toriis) sin problemas, pero algún otro salió con varios centilitros menos de sangre en el cuerpo. Algún día que vuelva a Japón procuraré hacer los casi 3 kilometros de recorrido montaña arriba, pero no será en agosto, o tendré que llevar una katana antimosquitos.
Los Toriis que dan fama a este templo, están puestos aprovechando todos los huecos que presenta el camino de acceso. Tan juntos que llegan a formar túneles que serpentean por la colina en un tono naranja chillón. Como son tantos, en este templo se ha tomado una medida excepcional… por la parte trasera, se les ha tallado el nombre de quien lo pagó. Normalmente empresas o acaudalados particulares, que piden de esta manera los favores de los dioses.

De japon2006De japon2006