miércoles, 19 de agosto de 2009

18/08/2009 – Hablando en japonés con japoneses y en castellano con españoles

Es martes y Pieru-san busca hotel para una escapa de fin de semana, por supuesto barato, pero fijándose en todo, con baño, Internet y fácil de llegar en shinkansen. Es el temario del día. Ayer se compró una cámara. Vamos, que para mi va tarde, por que yo compré la mía hace dos años en Osaka, y no será por hoteles que voy conociendo.

Para comer, hemos conseguido ampliar el grupo, incluyendo a dos de las estudiantes de universidad que están haciendo prácticas en la academia. Kimura-san, que había estado tres días en nuestra clase la semana pasada, y hoy ha vuelto, accede a venir acompañada de su amiga Abe-san. El restaurante lo eligen ellas, un kaiten-sushi baratito (uno de esos en los que se mueven los platos y los vas cogiendo a placer).


El contraste llega por la tarde, porque acompaño a parte del chibitour hasta el aeropuerto en su regreso a España. Así que paso del japonés al castellano en un corto recorrido en autobús. La verdad, es que me han parecido una gente muy simpática los pocos ratos que he compartido con ellos y me hubiese apetecido conocerles un poco más, pero todo no puede ser. Así que facturan y les damos el último adiós cuando cruzan la zona de seguridad. Se lo han pasado genial, y han probado carne de Kobe (que envidia, con las ganas que tengo de probarla).

De japon2009De japon2009

La vuelta la hacemos Akira y yo en tren. Me ha conseguido un teléfono móvil japonés de prepago, así que comentamos un poco de todo, con nuestra mezcla de japonés-castellano-inglés. Aunque resulte increíble, nos entendemos muy bien. Ya de vuelta en Ueno, se saca de la manga unos bonos descuento para un tabejodai, un restaurante en el que puedes comer todo lo que quieras durante un tiempo límite, 90 minutos en este caso. Así que nos hinchamos a cenar, mientras seguimos de parloteo, descubriendo un poco más el uno del otro. Todo el que lo conoce llega a la misma conclusión, Akira es un tío genial, y yo no puedo más que convencerme de ello.

6 comentarios:

david dijo...

Menos quejarse de que tienes ganas de hacer cosas (probar carne de Kobe) que estás en el sitio apropiado para hacerlo :-P

Ya dirás si te gusta.

Salu3

Afaldar dijo...

Por ahora creo que la carne de Kobe tendrá que esperar. La economía del resto de los alumnos no es inmune a ciertas excentricidades. Ya tendré tiempo en otra ocasión. Ahora es momento de hacer amigos y hablar lo más posible en japonés.

Cristina dijo...

Kepa ¿la carne de ternera cruda que nos pusieron en Aso no era de Kobe? yo creo que si no era se le tiene que parecer mucho porque por allí había muchas vacas ........... aunque no se si también había cerveza .........

Afaldar dijo...

Se le parecerá, pero si no lleva el "label" de origen y calidad, no, no era de Kobe. Parte del teatrillo de comer la carne, además de los entrantes que cada restaurante pone, te enseñan hasta la ficha de la vaca... nombre, parentesco, la musica que la gustaba, etc. Todo un show que me gustaría ver, además de comparar la carne con la que estoy acostumbrado.

Cristina dijo...

Me muero, que te enseñan el curriculum y el pedigrí de la vaca que te estás comiendo??? jajajaja me parto ....... la música que le gustaba ....... pero así te dará mas pena de comertela, mejor no conocerla digo yo ...... aún estás a tiempo de experimentarlo no? Por cierto subieron al Fuji al final?

Afaldar dijo...

Creo que el cocinero incluso les dió una tarjeta suya, con su foto (del cocinero, no de la vaca) ya que fueron varios y no se conformaron con 100gr (ya, total, metidos en gastos).

De los vitorianos del Fuji no se nada. Les mandaré un email, pero el 19 de madrugada deberían haber estado en la cima del Fuji... A ver si el año que viene vamos nosotros, dile a Jacobo que ahorre con más vigor.