jueves, 29 de julio de 2010

28/07/2010 – Sólo

Tras un agitado mes de apresurados preparativos, con la Euskal y sus excesos recien pasados, de Rodriguez en casa y habiendo trabajado todos los días, he llegado a la tarde de este miercoles dispuesto a emprender mi primer viaje en solitario.

Japón está en ese filo entre confianza y apuro, por el que se mueven todas las cosas que te hacen sentir diferente y a la vez te hacen dudar si serás capaz de resolver todas las situaciones que se te presenten. Supongo que eso es lo que le sigue poniendo interés a mis viajes. Ya he estado cuatro veces, y aún hay apuros culturales que superar… además de sitios por ver y cosas por hacer.

El planning de este año tiene miga. Un grupito de españoles está terminando su viaje, otro llegará en los siguientes días bastante disgregado (el principal), un tercero haciendo la ruta contraria irá de competición de Kenpo Kai, y un cuarto llegará cuando vuelvan segundos y terceros. Vamos, que me han tomado por una estación en hora punta. Nada menos que 90 nombres completan mi agenda por uno u otro motivo.

Superado el reto de las excursiones y hoteles de esa gente, llegarán mis días de vacaciones. Perdido, por el norte de Honshû y Hokkaido, pareceré más un peregrino pateando el camino sin dirección y sin compañía. Al menos tengo las etapas decididas. A ver cuanto consigo ver realmente.

Pero volviendo a lo que nos ocupa, la primera etapa de hoy ha sido CDG, Paris, donde he conocido a un cronista de futbol de Bilbao que viene a dar unas charlas (coche en el aeropuerto, traductor, hotel, avión… todo pagado, pero que no ha visto casi nada en su viaje anterior, y no cree que este le deje tiempo adicional tampoco), y un donostiarra que vuelve por tercera vez y estará un mes pasando de una casa de un amigo a otra. Aquí cada uno se busca los apaños a su manera… Nos ha reunido como “gabinete de crisis” el cambio de línea que han realizado a los autobuses del aeropuerto. Ahora, sólo hay un recorrido desde la terminal 2G, y a nosotros nos ha tocado coger este vuelo en el satelite del 2E (seguro que Air France ha pensado que si nos hubieran puesto en la 2E principal, no habría tenido tanta gracia… je, me troncho). La nota de color la ha puesto por unos minutos una chica que los tres habíamos fichado, pero aunque nos ha acompañado en la aventura de la conexión, se ha ido hacia Buenos Aires.

¿Qué se me habrá olvidado esta vez? Estoy en el avión, y me doy cuenta de que he sido incapaz de seguir mi propio consejo. Ese que les daba hace tan sólo un par de días al grupo. Traer apuntado el nombre y dirección del hotel, para rellenar el papel de inmigración. Menos mal que lo llevo todo en el portatil… Menudo espectáculo me va a tocar montar. Al menos he conseguido dar “un par” de cabezaditas que me mantienen cuerdo tras el madrugón de hoy. A ver como llego al hotel. Ya termina el día 29 de agosto.

2 comentarios:

david dijo...

A estas alturas ya deberías estar acostumbrado a los aviones como para dormir bien. Ánimo mañana que será un día duro en lo que a sueño respecta.

jonpozo dijo...

Che, boludo, se te escapó la argentina!!!

Nosotros hicimos lo posible para que no empezaras solo el viaje, pero los de verde no nos iban a dejar pasar el control.

Disfruta tío, y a ver si se me ocurre pedirte algo para que me traigas, que he localizado el ebook Fujitsu que me comentaste y no estoy para gastar casi 100.000 yenes en un juguete